Trilce Cuellar y Magiver Trujillo se alistan a iniciar el noveno ciclo de Genética y Biotecnología, e Ingeniería Mecánicas de Fluidos, respectivamente.

La producción en masa de un hielo más resistente al proceso natural de descongelamiento (“biohielo”), que, en una primera etapa, se utilizaría para optimizar la conservación del pescado, es a lo que apuntan dos jóvenes sanmarquinos con “Biofreeze”, uno de los tres proyectos ganadores de la reciente edición del programa iTalent, de la 1551, incubadora de empresas innovadoras de la UNMSM.

Mientras la ciudad duerme, cada madrugada, miles de pescadores artesanales dejan sus casas y se adentran al mar, en busca de peces y otras especies marinas, con cuyas ventas sostienen a sus familias. Tras arduas faenas de pesca, el retorno a los puertos del litoral, les puede tomar entre cinco a seis días.

Durante ese periodo, es imprescindible que el pescado se mantenga en buen estado de conservación para su comercialización en los terminales pesqueros o en las fábricas de harina de pescado.

Sin embargo, de acuerdo a lo investigado por los integrantes de “Biofreeze”, cotidianamente, varias toneladas de estos recursos marinos se pierden sin venderse, ya que no logran pasar los controles de calidad, al llegar a los puertos en condiciones no aptas para el consumo humano.

Por ejemplo, en los puertos se suele perder el 30 % de pescado por embarcación, y en épocas de verano el problema se agudiza, ya que las chalanas (pequeñas embarcaciones que transportan hasta 20 toneladas de carga) pueden llegar a perder toda la pesca.

De ahí la alta demanda de grandes cantidades de hielo en el sector pesquero, el cual es insuficiente, con el agravante de que las plantas de producción de este producto usan refrigerantes, elementos que son de los más contaminantes del planeta.

Trilce asegura que "Biofreeze" contribuirá a optimizar la conservación del pescado y a evitar grandes perdidas.

Por otro lado, el mercado de la harina de pescado tampoco les resulta favorable a los pescadores, puesto que el kg de anchoveta se vende, en promedio, a 0.25 soles.

Hacia una producción en masa de “biohielo”

Ese panorama sombrío para los pescadores artesanales, motivó a Trilce Cuellar Cokchi y Magiver Trujillo Valenzuela, estudiantes de Genética y Biotecnología, e Ingeniería Mecánica de Fluidos, respectivamente, a presentar una propuesta innovadora, que contribuya a dar solución efectiva a tales problemas.

“Biofreeze es una solución bioamigable porque usamos un biocomponente, que permite congelar el agua al instante, evitando el uso de refrigerantes, y prolongar el congelamiento del hielo; por ende, el pescado tendrá un mayor tiempo de conservación”, afirma Trilce, coordinadora del equipo.

Resaltó que mientras el hielo producido en las fábricas se mantiene por cuatro días, en promedio, con este biocomponente podría prolongar su estado hasta seis o siete días aproximadamente.

Para ella, su producción en masa, además de cubrir el alto déficit de hielo del mercado, contribuiría a mejorar la economía familiar de los pescadores y a una extracción sostenible de los recursos marinos.

Magiver reveló que actualmente se encuentran culminado el prototipo para la producción en masa del "biohielo".

“Biofreeze está comprometido con el bienestar social y el medioambiente pues mejoraría la calidad de vida de 76 000 familias, que viven de la pesca artesanal. Calculamos que el 90 % del pescado llegará al puerto en buenas condiciones evitando grandes perdidas; de esa manera, los pescadores podrán venderlo a un precio justo para bienestar de sus familiares”, asegura la estudiante.

Esta propuesta también permitiría mejorar y ampliar la distribución de este recurso marino a distintos puntos del Perú. “Se podría distribuir al interior del país en buenas condiciones, ya que el pescado se conservaría mejor y por más tiempo. Incluso podría ser de mucha utilidad para los programas del Estado que promueven el consumo del pescado”, destaca, por su parte, Magiver.

¿Qué hace falta, entonces, para que esta interesante iniciativa sea una realidad? “Concluir el programa piloto, que consiste en la producción del biocomponente y una maquinaria para producir en masa el ‘biohielo’. Ahora, estamos realizando las pruebas necesarias con un prototipo y desarrollando el proceso de funcionamiento de la maquinaria”, responde el futuro ingeniero.

Lección de superación

Para disfrutar del éxito, previamente, se tiene que haber conocido el sinsabor de lo adverso. De lo expuesto, pueden dar fe Trilce y Magiver, quienes comentan su experiencia fallida ocurrida antes de formular su actual proyecto, el cual, posteriormente, fue premiado por la 1551.

Integrantes de "Biofreeze" junto al director de la 1551, doctor Jorge Inche, durante la ceremonia en la que fueron premiados.

A mediados del año pasado, los dos jóvenes presentaron una propuesta que fue elegida, junto a otra iniciativa estudiantil, para representar a la UNMSM en el concurso “Innovation Challenge”, donde participaron 16 equipos de ocho universidades del país, que cuentan con incubadoras de negocios.

En esa competencia, uno de los retos que tuvieron que afrontar los participantes fue mitigar los olores que emiten las fábricas de harina de pescado. Ambos estudiantes, y un integrante más del equipo, prepararon una propuesta de solución, en ese sentido.

No obstante, su compañero encargado de la exposición oral ante el jurado tuvo un percance inopinado, poco antes de la presentación, y se ausentó. Con los nervios de punta, los jóvenes entregaron a los organizadores un archivo, que contenía solo un borrador del proyecto final. Cuando advirtieron su error, ya era tarde. El jurado decidió que debían exponer con el material remitido.

Dadas las circunstancias, el resultado fue previsible: su proyecto no logró ubicarse entre los tres ganadores del concurso, y no había lugar a reclamos. Pese al sabor amargo del resultado, lejos de amilanarse, Trilce y Magiver asumieron proactivamente esa fallida experiencia, la que después se convirtió en el acicate que necesitaban para reivindicarse y continuar emprendiendo.

Los mejores equipos de emprendedores del año premiados por la incubadora de empresas innovadoras de la UNMSM.

“El proyecto nos pareció muy interesante. Había tanta información valiosa detrás y mucha dedicación de nuestra parte, que no quisimos tirar todo eso al tacho; así que decidimos salir adelante y participar del programa iTalent”, comenta con convicción Magiver.

Y como no hay mal que por bien no venga, los emprendedores reorientaron su proyecto hacia la conservación del pescado. El resultado de ese viraje no pudo ser más auspicioso pues su propuesta fue elegida una de las mejores del año, del referido programa, y ellos fueron premiados por el rector sanmarquino, doctor Orestes Cachay Boza.

Sobre iTalent

Se trata de un programa de la 1551, que promueve la innovación y emprendimiento dentro de la comunidad estudiantil sanmarquina. Los integrantes de “Biofreeze” se muestran agradecidos con la incubadora sanmarquina por lo ahí aprendido.

Según comentaron, en los talleres realizados aprendieron diferentes herramientas de innovación, diseño de maquetas y prototipos, formulación de modelo de negocios, estrategias, segmentación de mercados, entre otros aspectos muy útiles para mejorar su proyecto.

Aportes

“He visto que en iTalent siempre salen proyectos que ayudan a diversas comunidades del Perú y creo que ese es el plus y la principal diferencia de la 1551 con otras incubadoras del país. De alguna forma, todo lo que tú aprendes académicamente, puedes aplicarlo en un proyecto que solucione problemáticas del Perú”, subraya Trilce.

“La idea es salir de esa burbuja del estudio, en la que todos estamos inmersos, para también investigar y emprender. Pienso que es un programa muy bonito, donde ganas experiencia y amplías tus conocimientos, de la mano de los coachs, especialistas, compañeros y de otros proyectos. Te permite hacer realidad el sueño de emprender”, concluye Magiver.